100 ediciones de presente continuo
Antes de que existiera LOGICEL, a principios de los años 80 ya circulaba entre nuestros asociados un boletín pionero llamado LOGÍSTICA – Boletín del CEL. Aquel boletín artesanal fue el embrión de lo que hoy celebramos: una revista que, edición tras edición, ha sabido documentar el pulso de la logística en España, interpretando el presente y, muchas veces, anticipando el futuro.
Desde 1993, LOGICEL ha sido mucho más que una publicación corporativa. Ha sido una ventana a la transformación del tejido logístico, una plataforma de pensamiento, un punto de encuentro. Por sus páginas han pasado directivos de empresas que hoy son iconos —como Inditex, Mercadona en sus inicios, SEAT o DIA—, y también historias pequeñas con impacto real. Siempre con la convicción de que la logística es un sistema vivo y colectivo.
A lo largo de estas 100 ediciones, LOGICEL ha contado la llegada del euro, la irrupción del GPS, la implantación del EDI, la liberación del ferrocarril en 2003 o los inicios del SIL, cuando todavía se celebraba en IFEMA, Madrid. Fuimos pioneros en tratar temas que entonces apenas se nombraban, como la logística inversa, con el lanzamiento del primer grupo de trabajo sobre el tema, o la implementación del RFID como tecnología disruptiva.
También hemos sabido mirar más allá de los procesos y tecnologías, cuando en 2004 lanzamos el primer grupo de trabajo sobre la incorporación de la mujer en logística, hablando abiertamente de conciliación y liderazgo femenino mucho antes de que el debate fuera masivo. O cuando cubrimos con entusiasmo iniciativas como el primer concurso de carretillas elevadoras organizado por LINDE, que ponía en valor el talento y la seguridad de los operarios.
LOGICEL ha sido testigo de cómo la logística dejaba de ser un coste a gestionar para convertirse en una ventaja competitiva. Lo ha hecho hablando de indicadores antes de que se midiera todo, de marketing B2B cuando aún parecía terreno de otros, y de logística sanitaria mucho antes de que se globalizara su importancia.
Hoy celebramos 100 números con una selección de portadas que muestran el cambio de estética, sí, pero sobre todo el cambio de mentalidad. Porque lo importante nunca fue el diseño, sino lo que contábamos. Porque LOGICEL ha estado —y seguirá estando— ahí donde se produce el cambio: en las empresas, en las ideas, en las personas.
Gracias a quienes habéis contribuido con vuestras experiencias, reflexiones, estudios y visión a construir este relato colectivo. LOGICEL no solo informa: da forma a la historia logística y sus profesionales en este país. Y lo mejor, sin duda, está por escribirse.