Digitalizar el transporte y la logística. Pero… ¿Quién? ¿Qué? ¿Cómo?

Desde que se inició la crisis sanitaria, el transporte y la logística han sido ese actor -acostumbrado a ser secundario- que sin tiempo para preparase el papel, ha tenido que salir al escenario y convertirse en protagonista de la película. Sin ensayos suficientes, ha lidiado con las disrupciones en las cadenas de suministro globales, el cierre de fronteras, los cambios de hábitos de consumo y una multitud de nuevos requerimientos en su operativa. Y todo esto, sin entreacto para beber agua, porque estaba presente en cada plano y era esencial en el desarrollo de toda la trama.

Esta situación ha evidenciado ineficiencias, entre las que podemos señalar algunas:

  • Falta de visibilidad dentro de las cadenas de suministro.
  • Poca preparación para el teletrabajo y sin conexiones seguras en algunos puestos clave
  • Dificultad para el balanceo de recursos a las actividades más sobrecargadas
  • Incapacidad para encontrar proveedores de transporte alternativos a los habituales aun estando ociosos.
  • Multitud de procesos innecesariamente lentos e ineficientes basados aun en transacciones en papel.
  • Cambios radicales en la ubicación proveedores o en los requerimientos a clientes

El transporte y la logística se han tenido que adaptar a marchas forzadas.

En este contexto, la idea de la “Digitalización” ha surgido en los foros de manera unánime y al unísono como solución a males sufridos y como respuesta a nuevos retos como: los cambios de hábitos de consumo, dirigidos a marchas forzadas hacia un amplio crecimiento del canal online; o la necesidad de eliminación del papel al mismo tiempo que se requiere una logística más sostenible y evitar la congestión de las ciudades. Para abordarlos, está claro la relevancia de la tecnología, máxime cuando durante la crisis sanitaria se ha visto claramente que “quien estaba más digitalizado ha salido mejor parado”.

Contamos con todo un abanico de soluciones tecnológicas disponibles que cubren las necesidades de planificación y operación de la logística y el transporte. Éstas permiten la visibilidad y trazabilidad en la cadena de suministro. Así como la planificación avanzada de recursos incluso en entornos de incertidumbre y reduciendo el impacto ambiental gracias a la inteligencia artificial o la planificación y seguimiento del proceso completo (desde el pedido hasta el cobro con los optimizadores de rutas, gestores de flotas y los dispositivos de movilidad que ayudan al alineamiento total de flujos físicos y de información).

Respecto a los nuevos modelos logísticos para dar respuesta a la necesidad de adaptarnos a una logística más capilarizada -al mismo tiempo que más sostenible- está claro que la digitalización supone un paso previo para trabajar en un entorno más colaborativo y eficiente. Pero esto no sucederá hasta el momento en el que se definan y acepten de manera generalizada los estándares, plataformas y protocolos entre los agentes que participan en las actividades logísticas y de transporte. Una vez conseguido se podrá habilitar, entre otros, el uso compartido de manera cotidiana de recursos de almacenamiento y transporte.

Y no podemos olvidar que la actividad logística y el transporte actúan como nexo dentro de cadenas de suministro formadas por multitud de empresas de diferentes tamaños y condiciones. Muchas de ellas pymes, micropymes o incluso autónomos donde no existen departamentos de sistemas o ni siquiera están optimizados los procesos operativos. Esto no significa que no tengan la necesidad de conectarse con sus clientes y proveedores con una gran diversidad de sistemas de identificación de bultos, softwares (a medida o de mercado), interfaces, plataformas…. Todo esto muy poco homogenizado y requiriendo protocolos de intercambio de información y documentación electrónica que no están en su mayoría estandarizados o incluso aceptados legalmente de manera generalizada.

Por lo que, una vez que todos tenemos claro que la digitalización es clave para el desarrollo futuro del sector, no podremos avanzar de una manera racional y simplificada hasta que no seamos capaces de responder a estas preguntas: ¿Quién? ¿Qué? ¿Cómo?

Ramón García, director de Innovación y Proyectos del Centro Español de Logística

Artículo incluido en el monográfico especial sobre Digitalización en el Transporte y la Logística de «Cadena de Suministro». Página 21. Publicación de febrero 2021.

Accede a la versión completa en papel

https://www.cadenadesuministro.es/revista-pdf/ESPDIGIT20/#page=20