El relevo generacional hará digitales a las microempresas

El País, 16 de septiembre de 2018. Artículo de Sunana Blázquez publicado en el extra Pymes de El País, con cita de Ramón García, director de Proyectos e Innovación del Centro Español de Logística y vicepresidente de eaPYME.

El tejido empresarial español sale bien parado en la comparación con sus homólogos europeos sobre la incorporación de las nuevas tecnologías.

En un paseo por una feria de innovación se pueden ver impresoras 3D para realizar piezas a medida del cliente, gafas de realidad virtual (RD) para “entrar” en un museo, coches sin conductor o gafas de realidad aumentada para enriquecer con letreros los objetos enfocados. “Puesta en los zapatos de un empresario o un directivo me preguntaría ¿qué hago con esto? Aconsejo desarrollar nuevas experiencias con estas transformaciones, en vez de limitarse a pasar las experiencias tradicionales al mundo digital”, recomienda Fuencisla Clemares, presidenta de Google España. En un acelerado universo tecnológico y tras asimilar la llegada del ordenador personal, de Internet y del móvil, ¿en qué punto del proceso de digitalización se encuentran las pequeñas y medianas empresas españolas? El informe ePyme 2017, realizado por el Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI), “mide la digitalización de las empresas

El relevo generacional hará digitales a las microempresas españolas en diez sectores de actividad, y el resultado medio es superior a la media europea”, indica Jorge Pérez, director del ONTSI. El informe examina un amplio abanico de indicadores y cada negocio destaca en uno. El sector turístico es el más activo en medios sociales. El colectivo de actividades profesionales, científicas y técnicas destaca en movilidad, compras por comercio electrónico y cloud computing (servicio de grandes ordenadores para alojar la información de los clientes). El sector TIC (tecnologías de la información y de la comunicación) sobresale en todos los indicadores y el de transporte y logística en big data (analizar grandes volúmenes de datos) La administración electrónica española queda en su tradicional buen puesto con respecto a Europa, y “hemos avanzado del puesto décimo al séptimo en la integración de las tecnologías digitales en las empresas, quedando por encima de Alemania y Francia. Este avance es paradójico, dada nuestra carencia de grandes empresas en el sector TIC, y es porque el conjunto de la economía española está realizando muy bien la transformación digital”, añade Jorge Pérez. Las empresas TIC y las turísticas son las más digitalizadas. “Es positivo porque el sector turístico es de los mayores de España”, puntualiza el director del ONTSI. La cuarta parte de las pymes españolas, por ejemplo, utiliza servicios cloud, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un uso en crecimiento. “La adopción de nuestras soluciones cloud crece al doble de velocidad entre las pymes españolas sobre las del resto de Europa”, ratifica Rafael Sanz, director de Empresas y Partners de Microsoft Ibérica. Gran interés El interés de las empresas españolas por avanzar en el mundo digital es notorio. Un banco de pymes, como Ibercaja, ha triplicado los contratos de leasing y renting de equipos tecnológicos (ordenadores, impresoras, tablets, etcétera) realizados en el primer semestre de 2018, sobre igual periodo del año anterior. “Es uno de los productos financieros que más contribuye a la digitalización de la pyme española porque hace más eficiente este proceso”, recuerda Joaquín Mansilla, director general de Ibercaja Leasing. No todos los sectores avanzan al mismo ritmo. El comercio minorista (casi 460.000 empresas) y las pequeñas empresas de la construcción (388.501 microempresas y 13.173 pequeñas de casi 402.00 empresas del sector) hunden los datos del informe del ONTSI. “Son los dos grandes colectivos menos digitalizados y en peor situación. La construcción queda en último lugar, eso obliga a las empresas a ser competitivas a base de pagar salarios bajos y pone a las cuadrillas en riesgo de caer en la economía irregular”, apostilla Jorge Pérez. La situación de las tiendas de proximidad es más grave, en los primeros años de la crisis cesaron 44.000 negocios, es un goteo constante. “Deben especializarse en nichos de mercado y adoptar herramientas digitales para sobrevivir, como los catálogos digitales abiertos al enfocar un código QR del escaparate con el móvil, enlazados a una plataforma de e-commerce, por ejemplo”, asegura Eduardo

Abad, presidente de UPTA (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos), que quita hierro a la situación de las micropymes de la construcción, porque “los arquitectos y los aparejadores están digitalizados, suelen ser dueños de plataformas de ofertas de reformas, y ¿para qué quieren estarlo los obreros del tramo final?” . Cursos de formación La brecha generacional es responsable de que las microempresas y autónomos del transporte y el almacenamiento (186.000), sean otro de los colectivos menos digitalizados. “Es el último eslabón de la cadena de suministro y nuestra mayor preocupación. El uso generalizado del smartphone ha sido un gran cambio para la trazabilidad de las cargas, se han desarrollado aplicaciones amigables, pero se mantiene una brecha generacional, que las empresas intentan paliar con cursos de formación”, asegura Ramón García García, director de Innovación y Proyectos del Centro Español de Logística (CEL). Uno de los principales retos de este sector es estandarizar los protocolos para realizar la trazabilidad de las cargas, y hacerlo ayudará a superar el problema de los más pequeños. “Cada gran empresa tiene su propio protocolo y trabajamos para ser más eficientes con un solo estándar. Para lograrlo, aumentaremos el número de herramientas digitales y formaremos a las microempresas y autónomos en usarlas. Además de formarles en la robotización de los almacenes que acometemos de forma paralela”, añade Ramón García García. Las microempresas de actividades inmobiliarias, administrativas y servicios auxiliares (casi 340.000), el segundo peor colectivo en el ranking digital español, “se modernizarán con la obligación de que cada cotizante tenga certificado digital para relacionarse con la Seguridad Social, el próximo uno de octubre. El relevo generacional hará el resto”, asegura Eduardo Abad.

Accede al artículo impreso publicado en El País, el 16 de septiembre de 2017