Las ciudades relegan la logística a segunda fila

Solo el 13% de los planes de movilidad urbana plantean soluciones de reparto en profundidad

La distribución urbana de mercancías (DUM) juega un papel muy marginal en las políticas públicas locales, a juzgar por el escaso espacio que ocupa y la frivolidad con la que se aborda en los distintos Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). Según un estudio realizado por distintos expertos de la Universidad Politécnica de Madrid –que evalúa las medidas incluidas y el grado de definición de los PMUS en 38 ciudades españolas que forman parte de la Red Española de Ciudades Inteligentes–, el 74% de estos planes aborda la distribución urbana de mercancías. Sin embargo, lo hace pasando de puntillas y con propuestas parcialmente desarrolladas, limitándose a implementar zonas de carga y descarga, así como sus horarios. El 26% restante, por suparte, ni tan siquiera lo tiene en consideración.Además, el estudio alerta de que tan solo el 13% de las ciudades plantean soluciones enprofundidad, es decir, medidas más concretas para lograr un reparto más eficiente, como la creación de centros logísticos de distribución de mercancías en la ciudad o la instalacionesde buzones de recogida de envíos.

“Generalmente, y sin entrar en una valo- ración exhaustiva, la inversión realizada en materia de distribución de mercancías es sustancialmente menor que la dedicada amovilidad de pasajeros”, asegura la directora del Zaragoza Logistics Center (ZLC), SusanaVal. A su juicio, el hecho de que la distribu- ción de mercancías no se haya incluido en los planes de movilidad urbana o se haya limitado a zonas de carga y descarga con limites horarios se traduce en vehículos de distribución estacionados en doble fila o en la vía que generan congestión de tráfico, invasión de la vía pública o empeoramiento de la calidad del aire, entre otras problemáticas.

PLANES DE MOVILIDAD OBSOLETOS

A esta situación se suma, además, que la mayo- ría de planes están desfasados. De media, los distintos documentos se redactaron en 2011.El más antiguo se aprobó en 2004 y el másreciente entró en vigor en 2015, por lo que ni unos ni otros recogen los últimos cambios quese han producido en las dinámicas sociales, tales como el crecimiento del e-commerce, los nuevos modelos de entrega o los nuevos actores de reparto. Si bien algunas ciudades como Zaragoza, Barcelona, Tarragona oValladolid trabajan desde hace tiempo en suactualización, los proyectos se encuentran en una fase muy incipiente o acumulan importantes retrasos, por lo que la fecha de aprobación resulta un misterio.

Para el director de Proyectos e Innovación del Centro Español de Logística (CEL), RamónGarcía, “es necesaria una actualización de dichos planes, pues si existe un segmento dentro de la logística cuya complejidad ha aumentado exponencialmente, ese es el dela distribución urbana. En el reparto urbano intervienen muchos factores que no estaban previstos cuando se realizaron dichos planes”.En su opinión, el e-commerce, los nuevos hábitos de los consumidores o la inevitabilidad de una ciudad más sostenible abocan a cambios drásticos que requieren no solo una revisión de los planes de movilidad, sino abordar nuevos modelos desde una perspectiva distinta, a medio y largo plazo, incluyendo en el concepto de DUM algo mucho más amplio que la simple carga y descarga tal y como se ha estado tratando hasta ahora. “La DUM abre las puertas a otras medidas donde las tecnologías tienen un papel muy relevante para reflejar estos cambios en el servicio”, indica García.

SEGUIR LEYENDO artículo realizado por Elena de Jesús, para la versión en papel de febrero de El Vigía.